De la desnudez de los primates
A mí en lo particular me gusta la desnudez; me gusta más que el sexo en sí. Va más allá del morbo y la libertad. La piel desnuda es tan atrayente, contagiosa, adictiva, temperamental, traicionera, bla, bla, bla.
La semana pasada encontré en Behance, el portafolio de Ruben Brulat. Con sólo 21 años, este exhibicionista impacta con esas fotos tan panorámicas, detalladas y bueno, desnudas.





