Del gran plagio
Medida por Medida (robada de Shakespeare). Los pueblos -y esta es una explicación meramente informal y poco metódica- tienen varias (¿varias qué?), una miríada de formas de hacer frente a su realidad (¿umm?). Sobre todo si es una realidad tan políticamente decepcionante y severamente sedativa a punta de sele et birra (ahh, ya, ya, ya). Como decía, los pueblos optarán por esas infinitas formas de cabalgar en el lomo de la memoria selectiva o nadar en el caldo de la conformidad. Ejemplos claros de esto son la guillotina o la mofa. En nuestro “potrero con alumbrado público”, la broma en broma es la permitida constitucionalmente.












