La Saga de los Incales
Descubrí a Jodorowsky accidentalmente. Y de esa misma forma, coincidencia tras coincidencia, fui conociendo pedazos de su obra. De sus cuentos recuerdo poco o nada (solamente su existencia); todavía chillo cuando pienso en La montaña sagrada y Santa sangre (o La montaña santa y Sagrada sangre, cuando la memoria falla) y con sus cómics mantengo una relación sana y estable.




