Grandes hombres, pequeñas niñas

La forma más fácil de desacreditar la creación artística es apuntando al autor. La actividad ritual y falaz de otorgarle etiquetas innecesarias a una obra, valiéndose de la vida privada de su creador, es simplista y predecible. Ya Balthus sabía que iba a ser atacado por ese ángulo, por esta razón negó que su obra fuera reducida a un llano perfil biográfico, y en consecuencia, a un sensacionalismo mediático (tiro por la culata).

«Creo que ese artista es un pedófilo.»
(más…)








