La forma más fácil de desacreditar la creación artística es apuntando al autor. La actividad ritual y falaz de otorgarle etiquetas innecesarias a una obra, valiéndose de la vida privada de su creador, es simplista y predecible. Ya Balthus sabía que iba a ser atacado por ese ángulo, por esta razón negó que su obra fuera reducida a un llano perfil biográfico, y en consecuencia, a un sensacionalismo mediático (tiro por la culata).
Así que ahora todos nos soprendemos de que el gobierno no condene las acciones del Estado de Israel. Como si no supiéramos que en Costa Rica el gobierno es como “el pueblo”: una grandísima y apestosísima palangana en la que todos somos hermanos, pacifistas y nos queremos mucho.
Este país es así, hay que admitirlo. Probablemente el pueblo (tan lindo el pueblo) no sabe ni le interesa donde queda Palestina y mucho menos cuál es su historia.
No podemos esperar tampoco que ese pueblo lea artículos, ensayos, vaya a la bibiolteca, use wikipedia, para informarse de estos asuntos.
Este es un post tributo porque es post mortem porque ciertos talentos llegan hasta nosotros cuando ya es tarde, cuando ya no están presentes corporalmente. Es una máxima fundamental del arte que todo aquel que aspire a la grandeza e inmortalidad, tiene que aspirar como cualquier otro mortal a perecer.
Mientras veía el video me preguntaba ¿Cómo sería el mundo sin los periódicos? ¿A quién se le ocurrió que eran necesarios los periódicos o los saleros? ¿Por que las lámparas pueden tener distintas formas pero las tazas de café no? ¿Podríamos vivir sin todas estas cosas fútiles que nos rodean, las cosas modernas que siempre han existido, pero que van apareciendo con el tiempo? Como el iPad, los celulares con cámara, GPSs y así.
Durante la grabación de De cómo para Cecilia el rojo dejó de ser fuego.
La tarde y noche se llenará de agua… ¡y de cine!, pues éste miercoles el colectivo audiovisual Chop Chop presentará el estreno dos cortos en el Centro Cultural Español a las 7:00 PM. La entrada es gratuita.
Se trata de Antonio y su tambor y De cómo para Cecilia el rojo dejó de ser fuego, de los realizadores Martín Oliveros y Antonella Sudasassi respectivamente. Ambos cortometrajes se realizaron con el apoyo de Centro Cultural Español, Fundacine, Taxi Films, Luma Imagen, Universidad de Costa Rica, Clínica Santa Fe, Pollo Cervecero y Dessert Factory.
Afiche del evento de hoy.
Pero dicho evento no ha sido lo único en la agenda de Chop Chop. Todo lo contrario. Tras ganar la beca de ProArtes, están llevando al Chop Chop Chou de gira por Palmares, Turrialba, Pérez Zeledón y Guápiles. De esta manera, ellos promueven su trabajo fuera de la capital para que las personas observen, critiquen, comenten y disfruten del cine costarricense de forma completamente gratuita.
Todos aquellos interesados en saber más acerca del proyecto pueden ver el blog del colectivo o bien, para salir un ratito de la capital, pueden asistir a la próxima muestra, a realizarse en Guápiles.
El año pasado visité el Centro Pompidou, una de las exposiciones que se encontraban en ese momento se llamó Elles @ Centre Pompidou, una muestra sobre el arte contemporáneo creado por mujeres.
En otro momento me referiré con detalle a esta exposición, por ahora quiero hablar de una serie de obras alternas que me llamó mucho la atención, producto de las Guerrilla Girls.