Las máscaras de Bergman

No es necesario utilizar una máscara para ocultarse: una gran sonrisa cubierta de labial rojo basta. Es más, se puede prescindir del labial y dejar solo la sonrisa. Las máscaras, en el fondo, no son más que personas.

Quizá por eso la actriz Elisabeth Vogler – encarnada por Liv Ullmann – pierde la voz en medio escenario, mientras interpretaba la obra Electra. En un hospital, sin la capacidad o la intención para hablar, la actriz se encuentra al cuidado de una enfermera llamada Alma.

La estrecha relación entre ambas mujeres se convierte en el eje central de Persona, un filme por Ingmar Bergman. La película, dominada por un juego impresionante de luces y sombras, enfoques y desenfoques, cuestiona la existencia y razón de ser de cada uno.

Me tomó un tiempo llegar a ella, y hasta el momento no me explico cómo nunca la oí mencionar. Eso, hasta cierto punto, me intriga. Pero la intriga termina cuando la vuelvo a ver: no es de esos filmes que se comentan una y otra vez, es de esos que se ven una y otra vez.

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2 comentarios
  1. Pablo Murillo

    Que buenas las remeras Fubu.

    21/03/11 , 3:41 pm

  2. Jose Madriz

    Sip, la culpa le habla a uno como en tercera persona. Y se repite la policía.

    19/04/11 , 12:00 am