Música en frac menor

Hace tiempo que el gran ojo en el cielo no vive solo: ahora tiene compañía. Todos, usando un elegante y pulcro sombrero de copa acompañado por un frac recién salido del draíclinin.

Todos los días, cómo cualquier deidad, regresan a su hogar después de un largo día en la oficina con todas las intensiones de descansar. Pero la noche, incluso para un ojo, resulta insoportablemente insípida. Cuando eso sucede, bajar a la tierra no resulta una idea tan… abominable.

Especialmente si se va a hacer música.

Bienvenidos a la Tierra, Residentes.

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1 comentario
  1. Rodrigo Alfaro (al-faruh)

    SEEEEEEMOLIIIIIIINAAAAAA

    14/06/10 , 12:38 pm